La Mansion del terror

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Election: La noche de las bestias (2016)

The purge: Election year

SINOPSIS

Han pasado dos años desde que el ex sargento de la policía Leo Barnes (Frank Grillo) decidió no vengarse del hombre que mató a su hijo. Ahora Barnes dirige el equipo de seguridad que se encarga de proteger a la senadora Charlie Roan (Elizabeth Mitchell), una candidata a la Presidencia que reivindica la supresión de La Purga anual, que consiste en permitir, una noche al año, cualquier actividad criminal, incluso el asesinato. Roan considera que esta práctica perjudica sobre todo a los necesitados y a los inocentes. Pero, inesperadamente, una traición los deja completamente desprotegidos en las calles. solo tienen dos alternativas: mantenerse con vida hasta el amanecer o ser sacrificados por sus pecados contra el Estado.

COMENTARIO

Pablo Rodriguez (peibol) 16-07-2016

75/ 100

"A la tercera, va la vencida. La Purga definitiva ya está aquí."


Por fin, James DeMonaco ha entendido lo que debería haber sido La Purga en un principio. Si bien la interesantísima idea de que todo crimen, incluido el asesinato, es legal en EEUU durante la llamada Noche de la Purga con el fin de reducir la criminalidad durante el resto del año, no fue precisamente bien aprovechada en un principio dando lugar a una primera entrega totalmente banal y poco inspirada, es en esta tercera entrega donde ha llegado a su culmen, tras un paso más que aceptable en la segunda entrega de la, por ahora, trilogía.

¿Qué cuenta The Purge: Election? Han transcurrido ya dos años desde que el ex sargento de la policía Leo Barnes (Frank Grillo) tomase la decisión de no vengarse del hombre que acabó con la vida de su hijo. Ahora Barnes dirige un equipo de seguridad al servicio senadora Charlie Roan (Elizabeth Mitchell), una candidata a la Presidencia que pretende suprimir La Purga anual ya que, según ella, esta sádica tradición perjudica principalmente a los inocentes y a los más necesitados. Por este motivo, un grupo de altos cargos del Estado utilizará La Purga con el fin de eliminar la que para ellos es una peligrosa amenaza.

Efectivamente, y una vez leída la sinopsis de la película, podemos comprobar que Election: La noche de las bestias (sigo sin entender por qué las tres entregas se han titulado de la misma manera en España) es la película más madura de la trilogía. DeMonaco opta por ofrecer de nuevo un thriller de supervivencia urbana, al igual que hizo con la estupenda segunda entrega, pero salpimentándolo con unas muy bienvenidas dosis de política-ficción.

Election crea un escenario político ficticio y a la vez terrorífico. Y es aquí donde la película funciona más eficazmente, ofreciendo una visión pesimista y desoladora de un futuro demasiado cercano. "¿Cómo hemos llegado a esto?", se pregunta el personaje de Elizabeth Mitchell al contemplar un horror que tristemente a día de hoy es totalmente posible teniendo en cuenta las noticias que aparecen en los medios todos los días. Antes de que más de uno venga a reprenderme, aviso que de acuerdo estoy con que la mayor parte de los conceptos que maneja el film son de lo más básicos y elementales, entre ellos toda la parafernalia concerniente a la diferencia de clases, sin duda lo más aprovechado de la historia y en lo que se hace mayor hincapié. Efectivamente, siempre hay pobres y ricos, esa es la pura realidad, y la forma de plantear esta dicotomía es bastante sencilla, sin precisar demasiados adornos. "No hay suficiente para todos", espeta uno de los Nuevos Padres Fundadores a uno de sus semejantes con el fin de justificar de alguna manera la celebración de La Purga. Es en ese aspecto político-social en el que Election sale realmente triunfadora, ya que con unos pocos personajes y un par de escenarios, DeMonaco consigue transmitir una sensación de desamparo y desprotección que está muy en concordancia con los tiempos que corren. El manto de la paranoia invade cada página de guión, algo que ya estaba presente en la anterior entrega, Anarchy, y que al director parece atraerle bastante, pero aquí está presente quizás de una forma más exagerada. Lo que está claro es que las situaciones que se plantean en esta tercera entrega, pese a ser pura ficción, no carecen de cierta inspiración en la realidad. El hecho de agredir al más débil sólo por el mero placer de hacerlo, el hecho de reivindicar como nuestro aquello que ansiamos, por pequeño que sea, la presencia de colectivos despreciables que no tienen posibilidad alguna de redención, todo ello se reúne en esta cinta con sumo acierto. Lo que se supone es una historia para "pasar el rato" hace que uno se pille un cabreo considerable al ser testigo de la enorme retahíla de injusticias y situaciones violentas y sanguinarias nacidas de los deseos arraigados en el despreciable ser humano. En este sentido, la película tampoco desaprovecha la ocasión de atacar convenientemente a la Iglesia y a aquellos fanáticos tanto adoctrinados y adoctrinadores. Otro punto que hace que esta tercera entrega sea algo más que un simple producto de evasión.
En lo que a interpretaciones se refiere, la presencia de una actriz tan solvente como Elizabeth Mitchell otorga cierto caché al producto y aunque su personaje no esté excesivamente desarrollado, funciona lo suficientemente bien. Lo mismo digo sobre Frank Grillo interpretando a Leo Barnes, personaje del que ya no se puede rascar más al haberlo desarrollado casi en su totalidad en la segunda entrega de la franquicia. La nota humorística la aporta Mykelti Williamson en su papel de tendero dispuesto a proteger su negocio a cualquier precio. De todos modos, no es necesario recurrir a un desarrollo demasiado amplio de los distintos personajes para que el relato funcione con solvencia.

En lo que a cuestiones meramente técnicas se refiere, ya sea dirección, fotografía, diseño de producción, el mimetismo con la anterior es más que palpable, pero no por ello desdeñable. Es más, la cinta es funcional y está bastante bien realizada en todos los aspectos. Cabe destacar, eso sí, la banda sonora, que en más de un momento peca de contribuir a los molestos golpes sonoros de efecto, en una búsqueda innecesaria de la sorpresa del espectador.

En resumidas cuentas, cada uno es libre de entender como quiera la película. A mí me ha dejado plenamente satisfecho porque considero que sí que sabe explotar la idea original con esmero y supone lo que debería haber sido la primera y quizás única entrega. Election: La noche de las bestias viene a demostrar que a la tercera sí que va la vencida, al ser no sólo la más violenta y sangrienta de las tres entregas, sino también la mejor gracias a su sólido guión. Una cinta que combina terror, ciencia-ficción y elevadas dosis de acción con bastante violencia.
Sin duda alguna, junto a la segunda , esta tercera parte constituye todo lo que debemos conocer sobre La Purga. No hace falta nada más.

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